Marina, la Gata que Hablaba con las Estrellas

Por
Irene Torre Jimeno
Irene Torre Jimeno
6/11/2025INICIAL
Una tarde, mientras exploraba cerca de las colinas, Marina escuchó un llanto desconsolado. Siguió el
Inicio del Cuentito

Parte 1

Marina era una gatita muy especial, de pelaje gris como las nubes de tormenta y ojos verdes como los prados más profundos. Vivía en una casita acogedora al borde de un bosque misterioso. A simple vista, parecía una gatita más, disfrutando de siestas al sol y persiguiendo mariposas. Sin embargo, Marina guardaba un secreto maravilloso: tenía el don de hablar con todos los animales del bosque. Podía entender el parloteo de las ardillas, el susurro del viento en las hojas que los pájaros compartían, e incluso el croar profundo de las ranas en el estanque. Este don la hacía única y le abría un mundo de amistades y aventuras que otros gatos solo podían soñar. Desde pequeña, sintió una conexión especial con cada criatura, una empatía que iba más allá de las caricias y las golosinas.

Marina reunió a sus amigos: Don Castor, el constructor del río; Doña Lechuza, la sabia del crepúscul
Desarrollo del Cuentito

Parte 2

Una tarde, mientras exploraba cerca de las colinas, Marina escuchó un llanto desconsolado. Siguió el sonido hasta un pequeño claro donde encontró a un cervatillo temblando de miedo. '¿Qué te ocurre?', maulló Marina con su voz suave. El cervatillo, sorprendido de ser entendido, respondió con lágrimas en sus ojos: 'Me he perdido, mi madre no está por ninguna parte y la noche se acerca. Tengo mucho miedo'. Marina, con su corazón de oro, sintió la angustia del pequeño. 'No te preocupes', le dijo, 'yo te ayudaré a encontrarla. Conozco a todos los animales del bosque y seguro que alguien la ha visto'. El cervatillo la miró con esperanza, su miedo comenzando a disiparse ante la amable promesa de la gatita gris.

Parte 3

Marina reunió a sus amigos: Don Castor, el constructor del río; Doña Lechuza, la sabia del crepúsculo; y el Conejo Veloz, el mensajero del bosque. Les explicó la situación del cervatillo perdido y pidió su ayuda. Don Castor dijo haber visto a una cierva cerca del río grande, y Doña Lechuza añadió que la había escuchado dirigiéndose hacia el gran roble al amanecer. Con esa información, Marina y el cervatillo se pusieron en camino, guiados por los sabios consejos de sus amigos. Después de un largo y esperanzador viaje, divisaron a la madre cierva, quien corrió hacia su cría con un abrazo de alivio. La lección fue clara: la empatía y la comunicación nos ayudan a superar los miedos y a encontrar nuestro camino, incluso en la oscuridad.

Fin ✨

Detalles del Cuentito

Protagonista:Marina
Categoría:
Tipo de personaje:
Superpoder:
Estilo:

🏆 Top 3 del mes

✨ Cuentitos recientes

¡Crea un Cuentito!

Dale vida a tus ideas con personajes únicos, poderes y aventuras llenas de magia

Rápido • Único • Divertido