Multiplicador y el Bosque Resplandeciente

Por
Jose Manuel Moreno Luna
Jose Manuel Moreno Luna
30/11/2025INICIAL
En un pueblo tranquilo, rodeado de colinas verdes y arroyos cristalinos, vivía un profesor llamado M
Inicio del Cuentito

Parte 1

En un pueblo tranquilo, rodeado de colinas verdes y arroyos cristalinos, vivía un profesor llamado Multiplicador. Tenía el cabello tan negro como la noche, ojos marrones llenos de sabiduría y una piel tan clara como la luna. Su rasgo más especial, sin embargo, no era su apariencia, sino su extraordinario superpoder: la habilidad de curar. No solo curaba pequeños rasguños y magulladuras, sino que con su tacto podía aliviar dolencias más profundas, trayendo calma y bienestar a quienes lo rodeaban. Multiplicador dedicaba sus días a enseñar a los niños del pueblo, no solo las letras y los números, sino también la importancia de la bondad y la empatía. Siempre estaba dispuesto a ayudar, ya fuera con una lección difícil o con una mano amiga. Su presencia era reconfortante, un faro de esperanza en los momentos de necesidad. Los niños lo adoraban por su paciencia infinita y su sonrisa cálida. Un día, una extraña sombra comenzó a cernirse sobre el Bosque Resplandeciente, un lugar mágico que daba vida y color a los alrededores del pueblo. Las flores perdieron su brillo, los árboles se marchitaron y el arroyo que serpenteaba por él dejó de cantar. El pánico se apoderó de los habitantes, quienes dependían de la vitalidad del bosque para su sustento y alegría. Al enterarse de la aflicción del bosque, Multiplicador sintió la llamada de su poder. Sabía que era su deber intervenir y restaurar la armonía perdida. Preparó una pequeña mochila con agua fresca, algunas hierbas curativas y una linterna, y se dirigió hacia la entrada del sombrío bosque, con el corazón lleno de determinación. Al cruzar el umbral, un aire pesado y frío lo envolvió. Las ramas de los árboles caían lánguidamente, y un silencio inquietante reinaba donde antes había un coro de pájaros. Multiplicador avanzó con cautela, sus ojos marrones escaneando el entorno en busca de la causa de la desolación.

Mientras se adentraba más, Multiplicador descubrió la fuente del malestar. En el corazón del bosque,
Desarrollo del Cuentito

Parte 2

Mientras se adentraba más, Multiplicador descubrió la fuente del malestar. En el corazón del bosque, un antiguo roble, guardián de la vitalidad del lugar, estaba cubierto por una gruesa capa de hiedra oscura y espinosa que le robaba la energía vital. Las hojas del roble estaban grises y marchitas, y un aura de tristeza emanaba de él. Multiplicador comprendió que esta planta oscura era la responsable de la enfermedad que afectaba a todo el bosque. Con una respiración profunda, Multiplicador se acercó al roble. Extendió sus manos, sintiendo la energía menguante del árbol. Cerró los ojos y concentró toda su fuerza curativa. Un suave resplandor dorado comenzó a emanar de sus palmas, chocando contra la hiedra oscura. La lucha era silenciosa pero intensa, la luz contra la sombra, la vida contra la enfermedad. La hiedra resistió al principio, sus espinas parecían querer clavarse más profundamente en la corteza del roble. Pero el poder de Multiplicador era persistente. El resplandor dorado se intensificó, envolviendo poco a poco la oscura planta. Sentía la vitalidad regresando al roble bajo su tacto, una chispa de vida renovada. Lentamente, la hiedra oscura comenzó a retroceder. Sus hojas marchitas se volvieron quebradizas y cayeron al suelo, dejando al descubierto la corteza del roble, que aún estaba débil pero libre de la opresión. El resplandor de Multiplicador se extendió, acariciando el tronco, las ramas y hasta las raíces. Tras varios minutos de intenso esfuerzo, la última hebra de hiedra oscura se desintegró en polvo. El roble, liberado de su carga, suspiró, un susurro que resonó por todo el bosque. De repente, un brillo suave y cálido comenzó a irradiar de su corteza, un signo de la vida que regresaba.

Parte 3

Con el roble liberado, la magia del Bosque Resplandeciente comenzó a despertar de nuevo. El resplandor dorado del árbol se expandió, curando la tierra a su alrededor. Las flores marchitas se erguieron, sus pétalos recuperando sus vibrantes colores. Los árboles secos volvieron a llenarse de hojas verdes y frondosas, y el arroyo cercano empezó a cantar de nuevo con alegría. Un murmullo de gratitud recorrió el aire. Multiplicador observó con una sonrisa satisfecha cómo el bosque volvía a la vida. El aire se volvió ligero y fragante, lleno del aroma de las flores y la tierra húmeda. Los pájaros regresaron a las ramas, entonando sus melodías alegres, y pequeños animales curiosos salieron de sus madrigueras para explorar el entorno renacido. Al ver la transformación completa, Multiplicador sintió una profunda paz. Su poder había sido utilizado para el bien, restaurando la belleza y la vitalidad que el pueblo y sus habitantes tanto amaban. La oscuridad había sido vencida por la luz y la bondad. Regresó al pueblo justo cuando el sol se ponía, tiñendo el cielo de naranjas y rosas. Los aldeanos, al ver el resplandor y escuchar la música del bosque, comprendieron que la amenaza había pasado. Salieron a recibir a Multiplicador con vítores y agradecimientos. Lo rodearon, sintiendo la calidez y la esperanza que emanaba de él. Desde ese día, el Bosque Resplandeciente brilló con más fuerza que nunca, y el pueblo prosperó, recordando siempre la lección del profesor Multiplicador: que el poder más grande no reside en la fuerza bruta, sino en la compasión, la valentía y la voluntad de usar nuestros dones para sanar y proteger aquello que amamos, porque la verdadera curación viene de un corazón generoso.

Con el roble liberado, la magia del Bosque Resplandeciente comenzó a despertar de nuevo. El respland
Final del Cuentito

Fin ✨

Detalles del Cuentito

Protagonista:Multiplicador
Categoría:
Tipo de personaje:
Superpoder:
Estilo:

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